Al principio el tiempo pasaba lento, los minutos parecían horas e intentaba hacer cualquier cosa por distraerme, por que la tarde pasara. Empezaba esto, de repente notaba el impulso de dejar de hacerlo, comenzaba lo otro y lo dejaba también, después volvía a empezar lo primero y al final lo terminaba... En fín, realmente no hacía nada más que vagar por aquí y allá para mantener la mente ocupada. Vivía de ilusiones, me consolaba pensando si no es hoy será mañana, o no te preocupes, esta noche hablarás con él y te sentirás bien. Estoy harta, harta de vivir de ilusiones, harta de esas cosas que espero y que no llegan, harta de pensar que al final todo va a salir bien.
Ahora me doy cuenta de que aunque las cosas no han cambiado mucho me puedo permitir el lujo de perder el tiempo en vez de intentar aprovecharlo para distraerme, y lo más importante me permito pensar... dejo que mi mente vague por donde le plazca sin miedo a sentirme mal. Son cambios pequeños, pero cambios al fin y al cabo, cambios que me permiten avanzar.
miércoles, 13 de abril de 2011
viernes, 8 de abril de 2011
Las pequeñas cosas
Son las pequeñas cosas las que hacen que te enamores de alguien, una mirada, un beso inesperado, un te quiero que te sorprende... Cosas que yo antes tenía y que conscientemente no las valoraba, pero ahora sé que era eso lo que lo hizo distinto para mí. Cada vez que eso ocurría se daban en mi interior una serie de reacciones químicas que hacían que me sintiera en la gloria, y, por supuesto, me hice adicta a esas reacciones químicas. Ahora que no tengo esas pequeñas cosas mi cuerpo me las pide como si de una droga se tratara, haciendo que me sienta una yonki con la necesidad de librarme de esa dependencia que tengo de él, sabiendo que lo que me da me gusta pero pensando que no es sano y que debería escapar para buscar otro camino. Pero yo me quedo, con la esperanza de que eso que me hacía sentir felicidad vuelva, hasta que sea obvio que no lo va a hacer.
lunes, 4 de abril de 2011
Cristinica
Tengo una amiga que piensa que es débil, y que además no quiere que nadie sepa sobre su debilidad. Tengo una amiga que no cree que las cosas puedan salir bien alguna vez. Tengo una amiga que no deja que le ayuden porque quiere hacerlo todo ella sola. Tengo una amiga que quiere dar la impresión de que nada le afecta, de que pase lo que pase ella sigue adelante, echando a su espalda todo lo que la entristece. Tengo una amiga que piensa que huir es el camino más fácil.
Pero lo que en realidad tengo es una amiga insegura y que no cree en sí misma, que piensa que todas las personas están para hacerle daño y lo que ella no sabe es que hay quien quiere estar a su lado, gente que quiere que la dejen cogerse de su mano y guiarla.
Lo que creo es que ella tiene tres capas, una (la más externa) que es la que aparenta ser fuerte, otra (la del medio) que es la insegura y otra (la que está en el interior, la verdadera) que es la Cristina segura de sí misma. Yo le digo que para llegar a la última capa tiene que confiar, tiene que dejarse ayudar, tiene que dejarse querer y tiene que creer que puede. Le digo que, aunque cueste, tiene que buscar las cosas buenas que hay en su vida y valorarlas, tienen que ser pequeñas cosas que la hagan feliz.
El caso es, Cristinica, que la felicidad se encuentra cuando menos la esperas... te lo digo yo y que quizás ahora te parezca todo negro. Pero hazme caso, dale tiempo al tiempo.
Te quiero compi :)
Pero lo que en realidad tengo es una amiga insegura y que no cree en sí misma, que piensa que todas las personas están para hacerle daño y lo que ella no sabe es que hay quien quiere estar a su lado, gente que quiere que la dejen cogerse de su mano y guiarla.
Lo que creo es que ella tiene tres capas, una (la más externa) que es la que aparenta ser fuerte, otra (la del medio) que es la insegura y otra (la que está en el interior, la verdadera) que es la Cristina segura de sí misma. Yo le digo que para llegar a la última capa tiene que confiar, tiene que dejarse ayudar, tiene que dejarse querer y tiene que creer que puede. Le digo que, aunque cueste, tiene que buscar las cosas buenas que hay en su vida y valorarlas, tienen que ser pequeñas cosas que la hagan feliz.
El caso es, Cristinica, que la felicidad se encuentra cuando menos la esperas... te lo digo yo y que quizás ahora te parezca todo negro. Pero hazme caso, dale tiempo al tiempo.
Te quiero compi :)
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